martes, 27 de junio de 2017

~ SADECE SEN ~

★ Solo tú ★



Ayer descubrí una joya. Tengo entendido que es solo una versión turca de las dos existentes sobre un film coreano de 2011. También he leído que ésta es magnífica en comparación con la hermosura que ya se entrevé en las otras. Y aun sin saber cómo han podido desarrollarse éstas, no me tiembla la voz al afirmar que, probablemente, las opiniones no se equivoquen. Es la historia de un ex boxeador que sobrevive atormentado por un oscuro pasado con el que intenta lidiar, una joven teleoperadora ciega y un romance que, para mí, no conoce de grandes precedentes.
Es una joya. Una auténtica y elocuente obra llena de belleza, de sensibilidad, de vida y de drama. Una película en el que el amor vuelve a verse embaucado por un caprichoso y aun así excéntrico destino en su vertiente más astuta, con unos personajes llenos de historia, de pasado y de ansias de futuro. Encarnados por actores que, claro, acostumbrados al mundo Hollywoodiense y demás, nos resultan totalmente desconocidos pero que consiguen abrirse hueco en nuestras vidas incluso a través de la propia pantalla. Ah… Parece mucho pero hablo totalmente en serio. Me he rendido ante el encanto natural de la preciosa actriz Belçim Bilgin y el atractivo del actor İbrahim Çelikkol. Y para quien se pregunte cómo y dónde poder disfrutar de este tesoro cinematográfico de corte dramático y romántico, eh… ¡Netflix, personitas! ¡Netflix!

“Hazal (Belçim Bilgin), una mujer ciega de gran belleza, y Ali (Ibrahin Celikkol), un antiguo boxeador, comienzan una apasionada relación, pero el pasado de ambos les traerá inesperadas consecuencias que influirán en su destino” 
(FILMAFFINITY)



Sin desear romper con el maravilloso cosquilleo del descubrimiento, procedo a contaros, con mis propias palabras, la hermosa trama protagonizada por Hazal y Ali.

Ali, tras el pasado con el que intenta mantenerse a flote, se ocupa de un turno nocturno en un aparcamiento de veinticuatro horas mientras que de día reparte agua. Allí, una noche, conoce a Hazal, quien, acostumbrada a pasar un tiempo con su tío en aquel mismo puesto de trabajo, es sorprendida por la presencia del desconocido. Éste, para su sorpresa, con quizá cierta condescendencia, le propone llevar a cabo esa misma actividad nocturna que compartía con su tío y que consiste en ver la televisión. Aunque Ali es un tipo poco hablador, Hazal es pura energía… Y como bien sabemos, la energía es capaz de accionar hasta el menor estímulo. Pronto los dos se verán atraídos el uno hacia el otro como si de un magnetismo entre dos polos se tratara. Y cada uno representará, en la vida del otro, esa recompensa que nunca creyeron merecer. No obstante, como el resumen de FILMAFFINITY dejaba caer, el pasado de ambos tiene un precio que pagan con cada día sin saber que, quizá, ya han consumado la deuda. O que pueden saldarla en formas que nunca imaginaron.




A mí me ha enamorado todo. Absolutamente todo. Desde la personalidad de los personajes, pasando por los irremediablemente bonitos paisajes mediterráneos, recorriendo el drama de un carácter marcado por el conflicto interno hasta la caída libre al amor sincero, desinteresado y natural que brota entre dos almas individuales que sanan la otra sin vergüenza. El diálogo y la cantidad de detalles visuales a los que nos vemos arrastrados son sencillamente sublimes. La banda sonora acompaña la historia de la mano, envolviéndola para entregarle un distintivo e intenso matiz soñador. Porque la historia de Ali y Hazal es la historia de amor con la que se sueña en la adversidad, en una oscuridad que no imaginamos pero que nace en una gran y extensa imaginación. Sin necesidad de grandes personajes secundarios, sin necesidad de situaciones extremas que capten la atención visual del espectador… Únicamente, y como tanto me fascina, la presencia de dos seres descubriéndose y hallando la pieza que nunca creyeron perdida pero que siempre supieron que faltaba. Esa pieza que deja el puzle incompleto. Y estoy de acuerdo que la felicidad nunca debe depender más que de uno mismo, pero, en mi humilde opinión —y yo lo sé bien—, las alas son, muy a menudo, el regalo de otra persona. Unas alas que te hacen volar bien alto incluso cuando crees que no eres capaz de despegar las patitas del suelo…




Es que no os quiero decir más. Me pesa porque, en realidad, si por mí fuera, me encantaría comentaros una infinidad de detalles que me han tenido con el corazón encogido, una débil sonrisa en los labios o unas cuántas lágrimas en los ojos. Podría pasarme largos minutos, sino horas, hablando de ello, pero eso sí es destriparos la magia de una historia que me ha cautivado y en la que, irremediablemente, seguro, veréis pequeñas similitudes con varias historias que ya han sido plasmadas en televisión o novelas. El arte, sin embargo, es eso. Al menos en parte. Tomar una creación y darle una vida propia, distinta, cambiante. Y aun sin haber visto la versión coreana, —la original—, sé que no podría llegar a gustarme tanto.



Me quedo con tantas cosas…
Me quedo con la expresividad de Ali y esos detalles que delatan, desde el primer momento, el sentimiento que le embarga respecto a la presencia de esa hermosa, divertida y carismática Hazal.
Me quedo con la visión positiva, jovial y con sed de vida de Hazal.
Me quedo con las conversaciones, los silencios y la pasión de dos personajes que, para mí, se convierten en inolvidables. De hecho, están en la lista de mi corazón. Ahí. Bien marcados y remarcados.
Me quedo con la música, con la sensibilidad proyectada en cada imagen. También con la inteligencia y el dolor que se atraviesa.

Si con esto no consigo animaros a darle una oportunidad a esta bonita obra… ¡es una pena porque os perderéis una hermosa historia!

Entre suspiros de amor, ganas de volver a verla y dejarme envolver por Hazal y Ali, me despido, sacudiendo vagamente mi alita derecha.


~ Ra ~






3 comentarios:

  1. ¡Diosss! Entre tus palabras y tu fiable criterio, ya tengo plan de cine para los próximos días... ¡Pinta maravillosa! Gracias por compartir con nosotros tu opinión que es muy valiosa y recomendable, colibrí. ¡Se echaba de menitos tu refrescante revoloteo!! <3

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  2. Tal y como la has explicado, es imposible perdérsela!! Mañana mismo la busco!! Preciosas palabras!!! Gracias!

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